miércoles, 24 de octubre de 2007

Se busca Mariscal de Campo

Es impresionante como a punto de completarse el segundo mes de competencia en la Liga no aparecen los mariscales de campo. En otras ediciones de la Liga ganaban partidos, resaltaban por sobre el resto de los otros jugadores de sus equipos. Este año, los únicos cinco que se puede decir están teniendo actuaciones regulares son el fuera de clase Tom Brady (Patriots), Peyton Manning (Colts), Brett Favre (Packers), Tony Romo (Cowboys) y Ben Roethlisberger (Steelers). Pero el problema no es la regularidad de los mariscales titulares, porque en última instancia se los puede cambiar y punto. Pero lo preocupante es que cuando se tuvo que apelar a los back-ups no hubo respuestas, con la única excepción de Derek Anderson de los Browns, que han levantado muchísimo con su brazo y su excelente toma de decisión. Para colmo, las lesiones no han ayudado y todos los proyectos de mariscales han tenido que salir de las trincheras antes de tiempo, salteando etapas y quemando su potencial. O peor, las lesiones han traido a la cancha a jugadores que han pasado largamente los 35 años y que están practicamente de vuelta.
Los mariscales titulares lesionados para el resto de la temporada al momento son: Matt Leinart (Cardinals), Jake Delhomme (Panthers), Trent Green (Dolphins), más el suspendido Michael Vick (ver nota: 19/09 "Un jugador de colección"). Sus reemplazos no han sido satisfactorios, ni mucho menos: Kurt Warner en los Cardinals le ha restado movilidad y frecura a su ofensiva, David Carr se lesionó y el los Panthers tuvieron que apelar al veterano Vinny Testaverde que tiene 43 años y no se puede mover, los Dolphins juegan con Cleo Lemon que es muy joven y los Falcons por lo menos contrataron a Byron Leftwich para cubrir el fracaso de Joey Harrington, quien demostró no poder ser mariscal titular en la NFL. Pero a estos mariscales titulares obligados se le suman todo el montón de mariscales cabotaje que deben ingresar por lesión: Kyle Boller en los Ravens, Trent Edwards en los Bills, Quinn Gray en los Jaguars, Damon Huard en los Chiefs, Kerry Collins en los Titans, Trent Dilfer en los 49ers, Gus Frerotte en los Rams. Todos los nombrados no han tenido un solo partido para recordar, salvo Sage Rosengels, quien ingresó la última fecha por Matt Schaub en Houston en el final del encuentro y lanzó cuatro touchdowns en una derrota agónica.
Ahora vamos repasar las decepciones. Pese a que está comenzando a levantar su
nivel, Drew Brees de los Saints (quien imaginabamos podía ser el MVP de la temporada regular, ver nota: 05/09 "Los Mejores para la Temporada 2007/08") está haciendo sapo; Vince Young de los Titans creíamos sería mucho más por tierra, y por ahora nada; Marc Bulger está teniendo su peor temporada con los Rams; Jay Cutler no tiene compañía en los Broncos; Donovann McNabb de los Eagles no es el mismo de antes; Jon Kitna de los Lions es muy irregular; Jason Campbell es demasiado sobrio; Alex Smith de los 49ers depende muchísimo de Frank Gore. NO HAY BUENOS MARISCALES, SON TODOS MEDIOCRES.
Aplaudimos a los mariscales que nos han sorprendido: Jeff Garcia de los Buccaneers, quien no ha lanzado una sola intercepción en 7 semanas; Matt Schaub, que en su primera temporada como titular en los Texans ha jugado muy bien hasta sin su mejor target, Andre Johnson; Eli Manning está muy parejo jugando en gran nivel junto a su receptor preferido, Plaxico Burress; Brian Griese en lso Bears está cubriendo muy bien al peor mariscal de todos, Rex Grossman; Derek Anderson le
ha cambiado la cara a una franquicia bastante vapuleada en los últimos tiempos, los Browns de Cleveland y es el mejor "sleeper" de la temporada, sin lugar a dudas.

martes, 23 de octubre de 2007

Semana 7: Ojo con los Potros

Era un partido con muchos condimentos además del enfrentamiento entre dos buenos equipos. Indianapolis y Jacksonville son rivales de División y ambos llegaban a chocarse con récords positivos, sólo que si los Colts se alzaban con un triunfo dejarían lejos de las aspiraciones del título a los Jaguars. Imaginabamos a priori a los Jaguares corriendo el balón y dejando correr los segundos, mientras que en frente preveíamos a un Peyton Manning intentando demorar el encuentro para terminar ganando por demolición, como es costumbre en su equipo.
La primera mitad arrancó como los rounds de reconocimiento de box, con dos equipos pensantes, medio dubitativos y guardando la calma pese a no conectar al rival. Esto tiene sustento justamente en el hecho de que se enfrentaban dos Head Coach con una linda historia, Tony Dungy por los Colts y su discípulo Jack del Rio por los Jaguars, quienes se conocen de antaño. Entonces, después de las primeras marchas parecía que ingresaríamos al segundo parcial con el score en 0, pero en una larga marcha de 11 jugadas, 66 yardas y 5' 6'', Kenton Keith anotaría por tierra el primer touchdown que recibió Jacksonville en un primer cuarto en lo que va de la temporada. Insólito, nadie le había anotado en un primer parcial, pero los Potros lo harían y en esa jugada comenzarían a marcar el ritmo del encuentro. Tal es así, que en el segundo cuarto, con otra larga marcha de 11 jugadas, 76 yardas y 5' 26'' (parece es el calco de la anotación anterior), Manning anotaría por tierra su segundo touchdown de la temporada por esa vía. Luego de otra marcha de 11 jugadas, Adam Vinatieri alargaría la diferencia a través de un gol de campo. Terminaría la primera mitad 19-0, para apagar el televisor, porque para colmo se lesionaba David Garrard, mariscal de los Jaguars, y su reemplazo Quinn Gray era interceptado por Bob Sanders en el segundo pase que lanzó.
Fuera de toda borma, la segunda mitad fue un horror. Pero arrancaba bien, con buena presión de los Jaguars y una anotación de Maurice Jones-Drew de 1 yarda. En la siguiente marcha los Colts despejan, le ceden el balón a los Jaguares y la historia quería cambiar. Pero no, Quinn Gray era atrapado en su propia zona de anotación por Dwight Freeney, dos puntos más para Indianapolis y el final del partido a los 4' 45'' del tercer cuarto. Los Jaguars no demostrarían signos de recuperación en lo que quedaba de partido y los Colts siguieron con mucha prolijidad el plan de partido a través del brazo de Manning, las manos de Reggie Wayne (9 atrapadas para 131 yardas) y Dallas Clark (4 recepciones para 66 yardas y TD), y las piernas de Joseph Addai y Kenton Keith, que juntos totalizaron 141 yardas y TD. En definitiva, este fue un choque de estrategas que tuvo como dominador al zorro viejo. Jack del Rio quizo imponer su plan tradicional de correr, correr y correr, pero con el cambio de mariscal y la falta de una válvula de escape el partido se le fue de las manos. Nada mejor para los Colts que enfrentar un equipo desesperado para envolverlo con su gen dominador. Mejor dicho, nada más fácil para Peyton Manning que enfrentarse a un equipo al que no le salen las cosas, no te perdona. Por esto creemos que fue el mejor, pese a que no tuvo un gran partido aéreo, porque se mantuvo adosado a su plan de partido y fue contundente cuando tuvo que anotar.
Respecto de de como quedan ambos equipo de cara al futuro podemos decir que los Colts siguen invictos, a paso firme, con un Manning maduro y una defensiva en ascenso; andan derecho. Por el lado de los Jaguars podemos decir que les falta consistencia contra equipo mejores, o con más individualidades. Deberán mejorar en lo que hace a la lectura de los partidos, porque puede suceder alguna contingencia que los obligue a cambiar su plan de juego sobre la marcha. Este partido este defecto fue la clave del aprtido, además jugaban contra el último campeón y una de las mejores ofensivas de la Liga, lo cual no ayudó para salir airosos. Con este partido imaginamos a Jacksonville perdiendo la pulseada con Tennessee para obtener el comodín, ambos quedaron con récord 4-2, pero los Titanes están con más confianza, más teniendo en cuenta que esta fecha le ganaron al otro rival de División, Houston, sin su mariscal y jugador franquicia, Vince Young.

lunes, 22 de octubre de 2007

Semana 7: De la mano de Big Jay

¿Qué es lo que uno espera cuando juega el segundo mejor equipo por tierra de la liga? Que corra. ¿Qué es lo que uno espera cuando un equipo juega contra la peor defensiva por tierra de la liga? Que corra. ¿Qué es lo que uno espera cuando juegan el segundo mejor equipo por tierra contra la peor defensiva por tierra? Sí, acertaron…que corra.
Eso fue lo que pasó anoche cuando se enfrentaron los Pittsburgh Steelers (segundo mejor ataque terrestre de la liga) y los Denver Broncos (peor defensiva contra la carrera). Sin embargo, lo que no sucedió fue que los Steelers corrieran con el balón. En lugar de eso, intentaron sorprender a todos y le dieron prioridad a los pases de su mariscal de campo, Ben Rothlisberger. La estrategia pareció funcionarles cuando al cabo de la primera marcha, Big Ben conectó un pase con su ala cerrada Heath Miller, con el que Pittsburgh tomó la delantera. La respuesta de Denver fue inmediata: en su primer avance igualaron el marcador con un pase de Jay Cutler a Brandon Stockley. Con el partido igualado, los Acereros tomaron una decisión que a nuestro humilde juicio les costó el partido: no buscaron establecer su excelente juego por tierra y siguieron insistiendo con quemar a la defensiva rival con los pases largos de Rothlisberger. Sin embargo este se mostró inseguro en algunos pasajes del primer medio, lanzando dos intercepciones (uno de los cuales derivó en el segundo pase de Touchdown de Cutler a Cecil Sapp) y además tuvo un balón suelto que fue recuperado por la defensiva de Denver y devuelto para Touchdown. Esto le dio a los Broncos una ventaja al término del primer medio e 21-7.
El tercer cuarto arrancó con los Steelers obligados a jugarse el todo por el todo. Tuvieron que olvidarse de los acarreos y seguir pasando el balón, ya que necesitaban jugadas largas y el reloj les empezaba a jugar en contra. Big Ben respondió, con un pase de TD a Santonio Holmes, pero que fue contestado por Cutler con una excelente marcha que terminó con su tercer pase de TD de la velada. Luego, otro pase de Rothlisberger puso a Pittsburgh abajo 28-21. Cuando faltaban 7 minutos de juego, los Steelers comenzaron lo que sería su última jugada del encuentro. Esta terminó con el cuarto pase de TD de Rothlisberger para igualar el juego en 28, pero con un error que puede sonar extraño para los que no vean futbol americano a menudo: anotaron demasiado rápido. Luego del TD, los Broncos quedaron con más de un minuto en el reloj y dos tiempos fueras a su disposición, Eso fue todo lo que necesito Cutler para guiar a su equipo hasta el campo rival y permitir que Jason Elam marque el gol de campo del triunfo cuando se extinguía el tiempo de juego. Fue 31-28 para Denver en uno de los mejores partidos del año.
El jugador del Partido: Los dos mariscales tuvieron buenos partidos, pero nos quedamos con el triunfador. Cutler lanzó para 248 yardas, con 3 TD y completó 22 de los 29 pases que intentó. Es cierto que también envió dos pases interceptados, pero fue importante que no dejara que esos errores lo sacaran del partido. Cutler mostró mucha movilidad dentro y fuera del bolsillo de protección, corriendo para más de 40 yardas. En la última jugada mostró el temple del futuro líder que será conduciendo a su equipo al gol de campo del triunfo.
La decepción: Si bien el juego por tierra de Pittsburgh terminó con sólidos números, Willie Parker, su corredor estrella no pudo superar las 100 yardas, ni tampoco anotar, contra un equipo que permitía más de 180 yardas por tierra a los rivales hasta aquí. Mala suerte para los entrenadores de fantasía que confiaron en Willie en esta jornada.
Lo que hay que ver: Como falló Pittsburgh en el control del reloj, dejando mucho tiempo a sus adversarios, quienes solo necesitaban de un gol de campo para ganar en la última jugada. Debieron tener esto en cuenta, y correr un poco más con el ovoide para que corrieran más los segundos del reloj. Mala decisión de los entrenadores, que les costó el partido.
La incógnita hacia adelante: Es la misma que se deben hacer los fans de estos equipos, a saber, ¿hasta dónde llegarán? Aquí vemos a Pittsburgh como el tercer mejor equipo de la liga posiblemente y sin dudas el mejor de su división, por lo que les aseguramos un lugar en los playoffs. Sin embargo, de llegar a la postemporada, el equipo deberá encontrarse ya sea con New England o con Indianapolis, a los que hoy por hoy no está preparado para vencer. Por el lado de Denver, están en una división muy peleada, liderada para sorpresa de todos por Kansas City. Si estuvieran en la mediocre Conferencia Nacional, no tendríamos dudas de su clasificación, pero en la Americana, hace falta más de lo que demostró Denver hasta el momento para clasificar. No es un NO, pero si un MUY DIFICIL.
Gracias por la visita, esta noche Indianapolis vs. Jacksonville!

martes, 16 de octubre de 2007

Semana 6: Siguen creciendo

Con una muy sólida actuación, Los Giants de New York afirmaron su recuperación y derrotaron como visitantes a los Falcons de Atlanta. Con este triunfo, los Gigantes se ubican a un solo juego de Dallas, que el domingo fue vapuleado por New England, en la cima de las posiciones de la División Este de la Conferencia Nacional.
El partido se resolvió rápido, y ya al término de la primera mitad se pudo ver que la reacción de Atlanta para la segunda etapa era una quimera. El triunfo Giant se basó en gran medida en el éxito que tuvo el mariscal Eli Manning conectando con sus receptores estrella Plaxico Burress y Amani Toomer, que hicieron lo que quisieron con la defensiva secundaria de Atlanta.
Tras la primera marcha de Atlanta que terminó en un gol de campo, la ofensiva de New York saltó al terreno y despedazó a su rival. Manning conectó inmediatamente con Amani Toomer, y Nueva York tomo la delantera. En este juego Toomer se convirtió en el Giant con más recepciones en la historia, con 587, tras superar a Tiki Barber, e igualo la marca de la franquicia de mayor número de Touchdowns.
En la siguiente jugada, los Falcons parecieron reaccionar, ya que Jerius Norwood se escapó todo el trayecto para conseguir un impresionante Touchdown tras una corrida de 67 yardas con la que Atlanta volvió a tomar la delantera. Sin embargo fue solo un espejismo en medio del desierto: los Falcons no volverían a anotar.
El primer medio concluyó con Nueva York arriba 21-10 tras dos TD más producto de una corrida de Reuben Droughns y un pase de 43 yardas de Manning a Burresss.
La necesaria reacción de Atlanta no llegaría nunca, en gran medida debido a la mala actuación de su mariscal de campo, Joey
Harrington, quien a esta altura ya ha demostrado que no está para jugar en la Liga. Harrington, una segunda selección del draft, decepcionó a todos en Detroit y está haciendo lo mismo desde que llegó a Atlanta. Creemos que es cuestión de tiempo hasta que Byron Leftwich tome los controles en este equipo. De todas formas los problemas de Atlanta son más profundos, pero tener a un líder ganador en los comandos ayudaría y mucho.
En el segundo tiempo, con el juego decidido, un gol de campo de NY y un TD de Derrick Ward le dieron cifras definitivas al score: 31-10 para los Gigantes.
De esta manera, Atlanta cae al último lugar en su división y el anteúltimo en toda la conferencia y sus chances de cara al futuro se ven seriamente comprometidas, por no decir completamente. Desde aquí les recomendamos a los Halcones que comiencen a pensar en la próxima campaña, y que comiencen a ver futbol universitario, ya que todo parece indicar que su posición en el draft será de privilegio.
Por el lado los Giants, cuarto triunfo al hilo, tras dos derrotas iniciales, que los colocan en una posición expectante dentro de su División, ya que Dallas perdió con New England. La conferencia Nacional es muy pareja -para abajo- por lo que un equipo como Nueva York puede darse el lujo de soñar, porque tiene talento y puede embarcarse en una racha ganadora con actuaciones parejas de su defensiva.
Eso es todo, la semana que viene les t
raeremos el análisis de lo que suceda cuando Pittsburgh reciba a Denver y en el partido en que Indianapolis -uno de dos invictos en la Liga- visite a Jacksonville.

Semana 6: Lo liquidó rápido

Se trataba de dos equipos que no venían bien por diversos motivos. Los New Orleans Saints, luego de haber sido la revelación de la última campaña, hasta aquí no habían podido ganar. Su mariscal, Drew Brees, se había mostrado increíblemente errático en lo que va de la temporada, lanzando un solo Touchdown y 9 intercepciones. Además, perdieron a uno de sus dos corredores estrellas, Deuce Mac Allister, por lo que se generaron dudas de si la primera selección del draft del año pasado, Reggie Bush, podría hacerse cargo de llevar el grueso de los acarreos del equipo.
Por su parte, los Halcones Marinos de Seattle, vienen sufriendo una notable racha de lesiones, particularmente a la ofensiva. Ya perdieron a sus dos mejores receptores, DJ Hackett y Deion Branch, y además su jugador estrella, el corredor Shaun Alexander está mostrando un muy bajo rendimiento, afectado por lesiones.
El partido fue dominado claramente por los Santos, tanto a la ofensiva como a la defensiva. Consiguieron capitalizar un error de Seattle en la primera marcha del partido, ya que cuando los Seahawks se disponían a despejar el ovoide, perdieron el balón, que fue regresado para Touchdown por un Santo.
En el segundo cuarto, un pase de Brees y un acarreo de Lance Moore le dieron la significativa ventaja de 21-0 a los Saints. Los Seahawks intentaron reaccionar con un pase de anotación de Matt Hasselbeck, pero la respuesta de Nueva Orleans fue inmediata: pase de Brees a Marques Colston para que el primer medio finalice 28-10 a favor de los Saints.Para la estadística quedó el ultimo Touchdown de Seattle que solo sirvió para ponerle cifras finales al tanteador: 28-17.
El jugador del Partido: A pesar del gran partido de la defensiva de New Orleans, que limitó muy eficazmente el juego por tierra de los Seahawks, elegimos a Brees. Como dijimos, hasta aquí no había tenido una campaña ni siquiera regular. Había cometido muchos errores y se empezaba a dudar de si su actuación de los últimos años había sido un espejismo. Sin embargo, ayer Brees jugo un partidazo, y lo que es más importante, supo llevar a su equipo al primer triunfo del año.
La decepción: Sin dudas, Shaun Alexander. Si Seattle quiere llegar a algún lado necesita establecer eficazmente el juego por tierra. Y si Alexander consigue solamente 35 yardas contra un equipo como New Orleans quizás vaya siendo tiempo de pensar en otro corredor. Alexander fue quien sacó adelante a este equipo durante muchos años, pero en la NFL no se vive de los recuerdos.
Lo que hay que ver: La forma en que el entrenador en jefe de Seattle Mike Holmgren intenta sacar el jugo a sus jugadores para suplir las falencias y las lesiones del equipo. Ante las lesiones que diezmaron a su cuerpo de receptores, ayer Holmgren alineó a su mariscal de campo suplente, Seneca Wallace, como receptor y este tuvo su segunda recpción del año, en un avance de 29 yardas.
La incógnita hacia adelante: Son dos, una por bando. ¿Será New Orleans el segundo equipo de la historia en llegar al Superbowl luego de comenzar perdiendo sus cuatro primeros partidos? Desde esta columna creemos que no lo serán. La otra ¿Quién ganará la división Oeste de la Conferencia Nacional? Salvo Saint Louis, que perdió sus 6 encuentros, todos parecen tener chances. Sin embargo, desde acá vaticinamos que quien logre ganarla será el peor equipo de los 12 que avancen a la postemporada.

jueves, 11 de octubre de 2007

Conociendo el deporte (7)

Luego de haber estudiado las jugadas de pase más frecuentes, hoy nos concentraremos en las jugadas por tierra. Los acarreos suelen ser considerados el arma principal de un equipo. Esto se debe a que todo equipo necesita un balance, y si bien las jugadas aéreas son las más rentables en términos de yardas, de nada servirían si un equipo tuviera escaso poder de fuego en el backfield. Los corredores, esos seres que van al muere en cada jugada, chocando contra paredes humanas que los esperan deseosos de verlos salir rengueando de la cancha son una pieza clave en la ofensiva de cada franquicia.
Una de las formaciones más usuales en una jugada terrestre es la Formación i. En estas formaciones, dos corredores (o un fullback y un corredor) se alinean directamente detrás del mariscal. Este entrega el ovoide al corredor que intentará seguir una ruta a través de los huecos que le pueda abrir el fullback mediante sus bloqueos.
Una de nuestras jugadas favoritas por tierra es la Reversible. Es una típica jugada de engaño, en la que el mariscal le entrega el balón a un corredor que corre una ruta horizontal hacia un costado de la cancha, y este a su vez se lo entrega a un receptor que va corriendo en la dirección contraria(todo esto ocurre detrás de la línea de golpeo). Esta jugada suele reportar muchas yardas para la ofensiva; sin embargo, si la defensiva adivina que es lo que se está tramando, puede terminar haciendo perder yardas al portador del balón.
Como ya hemos dicho, el corredor no es el único que puede correr con el balón. El mariscal también lo puede hacer. En una jugada de Scramble, luego de retroceder, el mariscal puede no tener receptores desmarcados, por lo que en lugar de arriesgarse a tener una intercepción, puede intentar correr por su vida, y de paso ganar algunas yardas.
Finalmente, existen dos tipos de corredores. Los más comunes son los que tienen habilidad, además de un mínimo de fuerza. Son los que prefieren aguardar a que se desarrolle la jugada, e intentar descubrir huecos por los cuales penetrar, en lugar de atropellar y llevarse por delante todo lo que este a su paso. Sin embargo, también existe un estilo de corredor más pesado, fuerte y sin tanta habilidad para hacer quiebres en su carrera. Quizás el mejor ejemplo sea Jerome Bettis, el ya retirado y ganador del Superbowl con los Acereros de Pittsburgh. Estos corredores son utilizados por los equipos cuando restan pocas yardas para conseguir la primera oportunidad o cuando están a pocos metros de conseguir un touchdown. La fortaleza de estos Runnerbacks hace que sea muy difícil, cuando no imposible para las defensivas detenerlos en sus carreras. Cada vez más los equipos deciden tener 2 corredores, uno de cada estilo, y utilizarán al que más les convenga según la jugada que se presente.
Para aquellos de ustedes que deseen ver un ejemplo de esto último, pueden mirar el partido que el lunes jugarán New York y Atlanta y que transmitirá ESPN en directo. Los Gigantes utilizan a Brandon Jacobs como su corredor principal y es quien recibe la mayor cantidad de acarreos. Sin embargo, cuando el equipo está es condiciones de anotar, Derrick Ward o Reuben Droughns son quienes tienen la responsabilidad de correr con el balón. Eso es todo, gracias por la visita!

martes, 9 de octubre de 2007

Semana 5: Cowboys@Bills, qué partido!

Cometiendo muchísimos errores y viniendo de atrás como en una doma, los Vaqueros se sobrepusieron de una pésima primera mitad y doblegaron a los Bills con un infartante gol de campo desde 52 yardas de Nick Folk, su novato pateador, reemplazante de Martín Gramatica. Pero primero repasemos un poco la historia de este enfrentamiento.
Bills y Cowboys se disputaron los Super Bowl XXVII y XXVIII, en Pasadena y Atlanta, respectivamente. Ambos trofeos se los llevó Dallas, las dos veces con resultados que no dejaron dudas: 52-17 el primero y 30-13 el segundo. A todo esto, con este último partido, los Bills llegarían a perder 4 Super Bowl en línea (los SB XXV y XXVI ya los habían perdido con los Giants y Redskins, respectivamente). Desde ese último partido, los Bills jamás recuperarían el poderío sobre su División y se convirtieron en una franquicia débil en popularidad, con un mercado chico y poco peso en la Liga, pues fueron tapados por franquicias de su División (Ej.: New Englando Patriots) y su Conferencia en franco ascenso (Ej.: Baltimore Ravens, San Diego Chargers, Indianapolis Colts).
En cambio, los Dallas Cowboys son una franquicia de muchísimos años, gran popularidad y éxito. Después de derrotar a los Bills en 1993 y 1994, en 1996 alzaron el SB XXX, tras derrotar a los Steelers. Se puede decir que de ese momento en adelante no han logrado excelentes resultados, pero casi siempre se han colado en la postemporada, más que nada debido a que la Conferencia Nacional viene teniendo presentando peores equipos que la Americana.
A este enfrentamiento llegaban los Cowboys con récord perfecto (4-0), una potente ofensiva, una defensiva solvente, y mucha confianza en su mariscal de campo, el latino Tony Romo. Los Bills un poco más irregulares (1-3), pero con mala suerte, pues con los Broncos venían ganando y perdieron en el último segundo gracias a un gol de campo de Jason Elam, luego perdieron con los Patriots, con los Steelers, y se recuperaron con una ajustada victoria sobre los Jets. En los papeles, no iban a poder con los Cowboys, pero el trámite del partido parecía querer decir lo contrario.

Primera mitad. Tony Romo y su línea ofensiva (protección) no podían jugar peor, el mariscal arrojaría 2 intercepciones y el partido se ponía cuesta arriba para los Cowboys, que sufrían las anotaciones de George Wilson y Cris Kelsay (primera intercepción y primer TD de su carrera). Para compensar, Jason Witten, el ala cerrada estrella de Dallas recibió un excelente pase de 22 yardas de su mariscal para sellar el marcador. Con dos intercepciones más del mariscal de los Vaqueros y un gol de campo más por lado se iban al entretiempo 17-10 arriba los Bills, con los Cowboys dejando muchas dudas. Para tranquilizar a la teleaudiencia Cowboy, Raúl Allegre, ex pateador de los Giants y actual comentarista en "NFL Esta Noche" sentenciaba: "No está nada dicho, siete puntos es muy poca diferencia para una ofensiva como la de Dallas".
La segunda mitad veía a unos Cowboys con una excelente marcha que terminó con un gol de campo. Descuenta Dallas 13-17. Pero a la salida de esa jugada, Terrence McGee devolvió la patada unas 103 yardas para dejar las acciones 24-13 y un horrible panorama para el pésimo partido que jugaban Romo y su ofensiva. Pero faltaba una eternidad, recién 8' 48'' del tercer parcial. A partir de ahí, se cerró la defensiva de Buffalo, pero Dallas comenzó a utilizar la estrategia opuesta a la esperada: pasó el balón hasta encontrar nuevamente el descuento con el pie y amenazar a los Bills colocándose cerca en el marcador, 16-24. Abre el cuarto parcial Dallas y cede el ovoide con un fumble de Tony Romo recuperado por Kevin Williams, de Buffalo. Así y todo los defensivos de los Vaqueros se repusieron en la siguiente marcha interceptando a Trent Edwards en un intento de pase a Lee Evans. Pero Romo insistía y alcanzó el récord de franquicia de Troy Aikman en Dallas de 5 intercepciones, el peor partido de su carrera. Aún así los Cowboys se mantenían a 8 tantos, diferencia de un TD y conversión de 2 puntos para llegar al Tiempo Extra, por una gran actuación de su defensiva. Entonces, en una marcha de 12 jugadas iniciada a 3' 45'' del final del encuentro, Romo encontró a Patrick Crayton por aire a 4 yardas de la zona de anotación, Jabari Greer, de Buffalo frustró el intento de dos puntos con Terrell Owens y quedaban abajo en el marcador con 20'' por jugarse. Los Cowboys se disponían a ejecutar la patada que los dejaría sin chances, pero el corto y certero kick del novato australiano Nick Folk fue recuperado por el ala cerrada de los Vaqueros, Tony Curtis, y ello posibilitó una nueva marcha para Dallas con 18'' por jugarse. En ese tiempo Romo intentó un pase con Owens y no completó, jugó con Marion Barber para 4 yardas, volvió a pasar a Crayton para otras 8 y, con 2'' en los cronómetros ingresaron los equipos especiales para que Nick Folk convirtiera desde 53 yardas dejando el reloj en cero y a su equipo sin derrotas para llegar invictos al quinto enfrentamiento en la historia de equipos con récord perfecto, contra los Patriots.
El partido de los Bills, lo resumió Lee Evans, su mejor receptor, al terminar el encuentro: "Fue embarazoso, embarazoso". Lo cierto es que la frase podría bien responder tanto al horrible partido jugado por la ofensiva de los Cowboys, como a la preocupante falta de concentración de los Bills, que se dejaron atropellar por un equipo con talento, pero en una noche malísima.
Los Bills están teniendo una temporada difícil: se lesionó su ala cerrada Kevin Everett en una jugada muy desafortunada y casi queda sin caminar de por vida, no tienen un jugador sólido en la posición de mariscal y Lee Evans está siendo muy bien marcado por las secundarias rivales; sólo les queda Marshawn Lynch, el novato corredor que está rindiendo muy bien, y la veloz defensiva que les está dando trabajo a las ofensivas que los subestiman, como la de Dallas este lunes. Por último, queda pensar que si Dallas ganó jugando así, puede llegar al Super Bowl y devolver a la Conferencia Nacional a los primeros planos, pero la semana entrante se le cruza New England, otro equipo con récord perfecto que viene en la misma dirección que ellos. Quedan tres equipos con récord 5-0, Colts y Patriots, de la Conferencia Americana, y Cowboys de la Nacional, los de Indianapolis tienen libre la Semana 6, así que podemos llegar a la Semana 7 con un invicto por Conferencia o dos de la Americana, para que continúe marcada la tendencia de los últimos tiempos. Nosotros nos jugamos por Dallas, que demostró tener una gran personalidad en el juego con los Bills.