lunes, 1 de octubre de 2007

Semana 4: Previsible triunfo de los Patriots

Los Bengals, de Cincinatti, son una verdadera incógnita. Cuentan con una de las peores defensivas, recibe en promedio 32 puntos por partido, cifra que denota su altísima fragilidad defensiva, pero tiene a los mejores jugadores ofensivos de la Liga, receptores excelentes, un mariscal de primera y un gran corredor. Entonces todos los partidos se tiene la esperanza de que la secundaria rival no podrá contra los pases de Carson Palmer a Chad Johnson y T. J. Houshmandzadeh, y que posiblemente permitan yardas por los acarreos de Rudi Johnson.
Esta Semana 4 se paraban los Patriots, de New England, en la otra esquina del cuadrilátero. Un equipo que se caracteriza por contar con una defensiva de hierro, el mariscal más ganador de los últimos tiempos, el mejor receptor de la Liga y, probablemente, el Head Coach más inteligente; hablamos de Tom Brady, Randy Moss y Bill Belichick, respectivamente. Juntos significan la amenaza más importante para cualqueir equipo en la actualidad, ganaron los 4 partidos que llevan jugados, anotando en promedio por encuentro 35 puntos y recibiendo tan solo 12.
Este lunes se enfrentaba un equipo muy completo contra uno con muchas necesidades en su escuadra defensiva, que ha utilizado primeras selecciones para reforzar esta faceta de juego, pero que todavía no ha logrado resultados con su actual Coordinador Defensivo, Chuck Bresnahan. Para colmo, no pudo contar con su corredor titular, Rudi Johnson, y tuvo que recurrir al backup Kenny Watson. Aquí va una breve síntesis del encuentro entre Patriotas y Bengalíes, triunfo 34 - 13 de la visita.
La primera mitad no tuvo dominadores, inclusive se podría decir que Cincinatti no dejó jugar demasiado a New England, interceptando una vez a Tom Brady a través de Leon Hall. Pero igualmente los Patriots encontraron el camino para ponerse al frente con dos pases de anotación de su mariscal a manos de Randy Moss y Mike Vrabel, este último impresionante en su estadística como ofensivo: tiene 9 recepciones de TD sobre 9 recepciones totales en su carrera, 100 por 100 de efectividad, manos seguras en primer y gol. Luego descontó Cincinatti con un TD de T. J. Houshmandzadeh, el único del partido.
La segunda mitad, Brady jugó su partido, pasó para un TD más a Moss (totalizó 102 yardas y 2 TDs), y corrió con Sammy Morris hasta conseguir una anotación más. En cambio, Cincinatti no estuvo sólido en la zona roja y sólo pudio convertir a través del pie de Shayne Graham, con dos goles de campo. El partido estaba terminado cuando Stephen Gostkowski anotó su segundo gol de campo en el último parcial, dejando muy lejos a los impotentes Bengals.
La figura de este encuentro fue Sammy Morris, de los New England Patriots. Este corredor venía repartiéndose los acarreos con Laurence Maroney con mucha efectividad, aprovechó la ausencia por lesión del runnerback titular y tuvo un gran partido. Recibió 15 yardas y corrió para 117, anotando también un TD por esa vía. Fue la segunda vez que superó las 100 yardas en seis temporadas y realmente viene impresionando positivamente en lo que va de esta temporada, corriendo del foco al corredor titular, Maroney, que está decepcionando por su escasa efectividad.
En términos de franquicias, la conclusión que sacamos es muy clarita para uno y muy confusa para el otro: los Patriotas vienen con récord perfecto (4-0) y es imposible no imaginarlos en el Super Bowl; a diferencia de los Bengalíes (1-3) que, si quieren ingresar a la postemporada, deberán mejorar muchísimo en el aspecto defensivo o, en su defecto, hacer más puntos que el rival descuidando este aspecto, como lo hicieron con los Cafés hace dos semanas, protagonizando un verdadero shootout que tranquilamente los pudo haber tenido como ganadores. Todavía tenemos esperanzas de que pueden ganar su división, más teniendo en cuenta que los Steelers (3-1) perdieron el invicto con los Cardinals esta semana y los Ravens (2-2) perdieron con los Cafés (2-2). La semana que viene descansan, quizás allí encuentren nuevamente el foco.

Semana 4 - El partido que nadie esperaba

Cuando aquellos que jugamos futbol de fantasía vemos que en la fecha se enfrentan dos equipos como los Giants de Nueva York y los Eagles de Philadelphia, nos frotamos las manos. La razón es que se enfrentan dos pésimas defensivas y dos ofensivas que, sin ser las mejores de la liga, son muy capaces de anotar varias veces. La defensiva de los Giants había sido un verdadero colador. Sobre un total de 32 equipos rankea 31 en el juego aéreo, y 16 contra la carrera. Si a esto le sumamos que Donoban McNabb, mariscal de los Eagles, venía de despedazar a los Detroit Lions, lanzando 4 TD y 381 yardas, todo hacía prever que tendríamos un festival de anotaciones.
Sin embargo, nada de esto ocurrió: Los Gigantes dominaron de principio a fin y se alzaron con su segundo triunfo de la campaña, al derrotar a las Águilas por 16-3. El partido se caracterizó por la presión que le imprimió la defensiva de los Giants a McNabb, y por la enorme cantidad de errores de los Eagles, que recibieron 15 penalidades, que les significaron 132 yardas de pérdida –promediaban 3 por partido hasta acá-.
Luego de 3 posesiones para cada equipo que terminaron en despejes o en un gol de campo fallado por Philadelphia, los Giants aprovecharon la buena posesión inicial que tuvieron en su 4ta marcha –iniciaron en medio campo- y en solo 4 jugadas consiguieron el primer TD del juego, en un pase de Eli Manning al receptor estrella Plaxico Burress. Posteriormente, cuando parecía que los Giants iban a tomar una ventaja considerable en la primera mitad, Mnning intentó un pase a su ala cerrada Jeremy Shockey, que fue interceptado, por lo que la primera mitad concluyó con Nueva York arriba 7-0.
El segundo tiempo continuó en la misma tónica, con los Giants penetrando por donde quisieron en el flan que era a esa altura la línea ofensiva que protegía a McNabb, quien fue capturado detrás de la línea de golpeo 12 veces, 6 de ellas por el ala defensiva Osi Umenyiora –record de franquicia-, quien además provocó la pérdida de 2 balones a las Águilas.
Luego de un balón suelto, el defensivo de New York Kawika Mitchell devolvió el balón hacia la zona de anotación, lo que le dio la ventaja de 16-0 a los Giants.
Luego de un gol de campo de Philadelphia, el partido quedó sentenciado luego de que los árbitros anularán un TD de los Eagles, al declarar que el pase de McNabb fue ilegal por haber sido lanzado delante de la línea de golpeo. De esta forma, Philly pierde su tercer juego de la temporada y ve seriamente comprometida sus chances de clasificar a los playoffs. Deberá rezar para que su corredor estrella Brian Westbrook pueda volver lo antes posible –a pesar del buen partido que hizo su reemplazante Correl Buckholter, que corrió para más de 100yds- y tendrá que lograr que su línea frene a alguien para que McNabb pase la mayor parte del partido pasando el ovoide y no recibiendo golpes de sus adversarios. Por el lado de Nueva York, auspiciosa recuperación del equipo, que gana su segundo juego del año de manera consecutiva, mostrando drásticas mejorías en defensa, un amenazante juego por tierra y uno de los 3 mejores receptores de la liga en Burress. Si continúan mejorando, pueden ser un equipo de postemporada, más aun teniendo en cuenta que salvo Dallas, nadie parece ser temible en la conferencia Nacional.
El jugador del Partido: Dentro del gran partido de la defensa de los Giants, elegimos al Ala Defensiva Umenyiora, que aterrorizó a McNabb durante todo el juego. Osi fue imparable para la línea ofensiva de Philadelphia y fue el gran responsable de que los Eagles anotarán solo 3 puntos.
La decepción: La ofensiva de Philadelphia. Anotarle 3 puntos a la defensiva de los Giants, no importa lo bien que haya jugado, es inexcusable.
Lo que hay que ver: La gran recuperación de Manning, quien tras lanzar un pase que fue interceptado, corrió hacia el jugador de Philadelphia y lo obligó a salir del campo, evitando un TD. En lugar de frustrarse por el error, Manning se recompuso y evito una situación peor. Desde acá lo apaludimos.
La incógnita hacia adelante: ¿Cuál será la verdadera defensa de los Giants: la de los primeros tres partidos o la de ayer a la noche? La respuesta a esta pregunta indicará si New York avanza a los playoffs o no.