martes, 16 de octubre de 2007

Semana 6: Lo liquidó rápido

Se trataba de dos equipos que no venían bien por diversos motivos. Los New Orleans Saints, luego de haber sido la revelación de la última campaña, hasta aquí no habían podido ganar. Su mariscal, Drew Brees, se había mostrado increíblemente errático en lo que va de la temporada, lanzando un solo Touchdown y 9 intercepciones. Además, perdieron a uno de sus dos corredores estrellas, Deuce Mac Allister, por lo que se generaron dudas de si la primera selección del draft del año pasado, Reggie Bush, podría hacerse cargo de llevar el grueso de los acarreos del equipo.
Por su parte, los Halcones Marinos de Seattle, vienen sufriendo una notable racha de lesiones, particularmente a la ofensiva. Ya perdieron a sus dos mejores receptores, DJ Hackett y Deion Branch, y además su jugador estrella, el corredor Shaun Alexander está mostrando un muy bajo rendimiento, afectado por lesiones.
El partido fue dominado claramente por los Santos, tanto a la ofensiva como a la defensiva. Consiguieron capitalizar un error de Seattle en la primera marcha del partido, ya que cuando los Seahawks se disponían a despejar el ovoide, perdieron el balón, que fue regresado para Touchdown por un Santo.
En el segundo cuarto, un pase de Brees y un acarreo de Lance Moore le dieron la significativa ventaja de 21-0 a los Saints. Los Seahawks intentaron reaccionar con un pase de anotación de Matt Hasselbeck, pero la respuesta de Nueva Orleans fue inmediata: pase de Brees a Marques Colston para que el primer medio finalice 28-10 a favor de los Saints.Para la estadística quedó el ultimo Touchdown de Seattle que solo sirvió para ponerle cifras finales al tanteador: 28-17.
El jugador del Partido: A pesar del gran partido de la defensiva de New Orleans, que limitó muy eficazmente el juego por tierra de los Seahawks, elegimos a Brees. Como dijimos, hasta aquí no había tenido una campaña ni siquiera regular. Había cometido muchos errores y se empezaba a dudar de si su actuación de los últimos años había sido un espejismo. Sin embargo, ayer Brees jugo un partidazo, y lo que es más importante, supo llevar a su equipo al primer triunfo del año.
La decepción: Sin dudas, Shaun Alexander. Si Seattle quiere llegar a algún lado necesita establecer eficazmente el juego por tierra. Y si Alexander consigue solamente 35 yardas contra un equipo como New Orleans quizás vaya siendo tiempo de pensar en otro corredor. Alexander fue quien sacó adelante a este equipo durante muchos años, pero en la NFL no se vive de los recuerdos.
Lo que hay que ver: La forma en que el entrenador en jefe de Seattle Mike Holmgren intenta sacar el jugo a sus jugadores para suplir las falencias y las lesiones del equipo. Ante las lesiones que diezmaron a su cuerpo de receptores, ayer Holmgren alineó a su mariscal de campo suplente, Seneca Wallace, como receptor y este tuvo su segunda recpción del año, en un avance de 29 yardas.
La incógnita hacia adelante: Son dos, una por bando. ¿Será New Orleans el segundo equipo de la historia en llegar al Superbowl luego de comenzar perdiendo sus cuatro primeros partidos? Desde esta columna creemos que no lo serán. La otra ¿Quién ganará la división Oeste de la Conferencia Nacional? Salvo Saint Louis, que perdió sus 6 encuentros, todos parecen tener chances. Sin embargo, desde acá vaticinamos que quien logre ganarla será el peor equipo de los 12 que avancen a la postemporada.

jueves, 11 de octubre de 2007

Conociendo el deporte (7)

Luego de haber estudiado las jugadas de pase más frecuentes, hoy nos concentraremos en las jugadas por tierra. Los acarreos suelen ser considerados el arma principal de un equipo. Esto se debe a que todo equipo necesita un balance, y si bien las jugadas aéreas son las más rentables en términos de yardas, de nada servirían si un equipo tuviera escaso poder de fuego en el backfield. Los corredores, esos seres que van al muere en cada jugada, chocando contra paredes humanas que los esperan deseosos de verlos salir rengueando de la cancha son una pieza clave en la ofensiva de cada franquicia.
Una de las formaciones más usuales en una jugada terrestre es la Formación i. En estas formaciones, dos corredores (o un fullback y un corredor) se alinean directamente detrás del mariscal. Este entrega el ovoide al corredor que intentará seguir una ruta a través de los huecos que le pueda abrir el fullback mediante sus bloqueos.
Una de nuestras jugadas favoritas por tierra es la Reversible. Es una típica jugada de engaño, en la que el mariscal le entrega el balón a un corredor que corre una ruta horizontal hacia un costado de la cancha, y este a su vez se lo entrega a un receptor que va corriendo en la dirección contraria(todo esto ocurre detrás de la línea de golpeo). Esta jugada suele reportar muchas yardas para la ofensiva; sin embargo, si la defensiva adivina que es lo que se está tramando, puede terminar haciendo perder yardas al portador del balón.
Como ya hemos dicho, el corredor no es el único que puede correr con el balón. El mariscal también lo puede hacer. En una jugada de Scramble, luego de retroceder, el mariscal puede no tener receptores desmarcados, por lo que en lugar de arriesgarse a tener una intercepción, puede intentar correr por su vida, y de paso ganar algunas yardas.
Finalmente, existen dos tipos de corredores. Los más comunes son los que tienen habilidad, además de un mínimo de fuerza. Son los que prefieren aguardar a que se desarrolle la jugada, e intentar descubrir huecos por los cuales penetrar, en lugar de atropellar y llevarse por delante todo lo que este a su paso. Sin embargo, también existe un estilo de corredor más pesado, fuerte y sin tanta habilidad para hacer quiebres en su carrera. Quizás el mejor ejemplo sea Jerome Bettis, el ya retirado y ganador del Superbowl con los Acereros de Pittsburgh. Estos corredores son utilizados por los equipos cuando restan pocas yardas para conseguir la primera oportunidad o cuando están a pocos metros de conseguir un touchdown. La fortaleza de estos Runnerbacks hace que sea muy difícil, cuando no imposible para las defensivas detenerlos en sus carreras. Cada vez más los equipos deciden tener 2 corredores, uno de cada estilo, y utilizarán al que más les convenga según la jugada que se presente.
Para aquellos de ustedes que deseen ver un ejemplo de esto último, pueden mirar el partido que el lunes jugarán New York y Atlanta y que transmitirá ESPN en directo. Los Gigantes utilizan a Brandon Jacobs como su corredor principal y es quien recibe la mayor cantidad de acarreos. Sin embargo, cuando el equipo está es condiciones de anotar, Derrick Ward o Reuben Droughns son quienes tienen la responsabilidad de correr con el balón. Eso es todo, gracias por la visita!

martes, 9 de octubre de 2007

Semana 5: Cowboys@Bills, qué partido!

Cometiendo muchísimos errores y viniendo de atrás como en una doma, los Vaqueros se sobrepusieron de una pésima primera mitad y doblegaron a los Bills con un infartante gol de campo desde 52 yardas de Nick Folk, su novato pateador, reemplazante de Martín Gramatica. Pero primero repasemos un poco la historia de este enfrentamiento.
Bills y Cowboys se disputaron los Super Bowl XXVII y XXVIII, en Pasadena y Atlanta, respectivamente. Ambos trofeos se los llevó Dallas, las dos veces con resultados que no dejaron dudas: 52-17 el primero y 30-13 el segundo. A todo esto, con este último partido, los Bills llegarían a perder 4 Super Bowl en línea (los SB XXV y XXVI ya los habían perdido con los Giants y Redskins, respectivamente). Desde ese último partido, los Bills jamás recuperarían el poderío sobre su División y se convirtieron en una franquicia débil en popularidad, con un mercado chico y poco peso en la Liga, pues fueron tapados por franquicias de su División (Ej.: New Englando Patriots) y su Conferencia en franco ascenso (Ej.: Baltimore Ravens, San Diego Chargers, Indianapolis Colts).
En cambio, los Dallas Cowboys son una franquicia de muchísimos años, gran popularidad y éxito. Después de derrotar a los Bills en 1993 y 1994, en 1996 alzaron el SB XXX, tras derrotar a los Steelers. Se puede decir que de ese momento en adelante no han logrado excelentes resultados, pero casi siempre se han colado en la postemporada, más que nada debido a que la Conferencia Nacional viene teniendo presentando peores equipos que la Americana.
A este enfrentamiento llegaban los Cowboys con récord perfecto (4-0), una potente ofensiva, una defensiva solvente, y mucha confianza en su mariscal de campo, el latino Tony Romo. Los Bills un poco más irregulares (1-3), pero con mala suerte, pues con los Broncos venían ganando y perdieron en el último segundo gracias a un gol de campo de Jason Elam, luego perdieron con los Patriots, con los Steelers, y se recuperaron con una ajustada victoria sobre los Jets. En los papeles, no iban a poder con los Cowboys, pero el trámite del partido parecía querer decir lo contrario.

Primera mitad. Tony Romo y su línea ofensiva (protección) no podían jugar peor, el mariscal arrojaría 2 intercepciones y el partido se ponía cuesta arriba para los Cowboys, que sufrían las anotaciones de George Wilson y Cris Kelsay (primera intercepción y primer TD de su carrera). Para compensar, Jason Witten, el ala cerrada estrella de Dallas recibió un excelente pase de 22 yardas de su mariscal para sellar el marcador. Con dos intercepciones más del mariscal de los Vaqueros y un gol de campo más por lado se iban al entretiempo 17-10 arriba los Bills, con los Cowboys dejando muchas dudas. Para tranquilizar a la teleaudiencia Cowboy, Raúl Allegre, ex pateador de los Giants y actual comentarista en "NFL Esta Noche" sentenciaba: "No está nada dicho, siete puntos es muy poca diferencia para una ofensiva como la de Dallas".
La segunda mitad veía a unos Cowboys con una excelente marcha que terminó con un gol de campo. Descuenta Dallas 13-17. Pero a la salida de esa jugada, Terrence McGee devolvió la patada unas 103 yardas para dejar las acciones 24-13 y un horrible panorama para el pésimo partido que jugaban Romo y su ofensiva. Pero faltaba una eternidad, recién 8' 48'' del tercer parcial. A partir de ahí, se cerró la defensiva de Buffalo, pero Dallas comenzó a utilizar la estrategia opuesta a la esperada: pasó el balón hasta encontrar nuevamente el descuento con el pie y amenazar a los Bills colocándose cerca en el marcador, 16-24. Abre el cuarto parcial Dallas y cede el ovoide con un fumble de Tony Romo recuperado por Kevin Williams, de Buffalo. Así y todo los defensivos de los Vaqueros se repusieron en la siguiente marcha interceptando a Trent Edwards en un intento de pase a Lee Evans. Pero Romo insistía y alcanzó el récord de franquicia de Troy Aikman en Dallas de 5 intercepciones, el peor partido de su carrera. Aún así los Cowboys se mantenían a 8 tantos, diferencia de un TD y conversión de 2 puntos para llegar al Tiempo Extra, por una gran actuación de su defensiva. Entonces, en una marcha de 12 jugadas iniciada a 3' 45'' del final del encuentro, Romo encontró a Patrick Crayton por aire a 4 yardas de la zona de anotación, Jabari Greer, de Buffalo frustró el intento de dos puntos con Terrell Owens y quedaban abajo en el marcador con 20'' por jugarse. Los Cowboys se disponían a ejecutar la patada que los dejaría sin chances, pero el corto y certero kick del novato australiano Nick Folk fue recuperado por el ala cerrada de los Vaqueros, Tony Curtis, y ello posibilitó una nueva marcha para Dallas con 18'' por jugarse. En ese tiempo Romo intentó un pase con Owens y no completó, jugó con Marion Barber para 4 yardas, volvió a pasar a Crayton para otras 8 y, con 2'' en los cronómetros ingresaron los equipos especiales para que Nick Folk convirtiera desde 53 yardas dejando el reloj en cero y a su equipo sin derrotas para llegar invictos al quinto enfrentamiento en la historia de equipos con récord perfecto, contra los Patriots.
El partido de los Bills, lo resumió Lee Evans, su mejor receptor, al terminar el encuentro: "Fue embarazoso, embarazoso". Lo cierto es que la frase podría bien responder tanto al horrible partido jugado por la ofensiva de los Cowboys, como a la preocupante falta de concentración de los Bills, que se dejaron atropellar por un equipo con talento, pero en una noche malísima.
Los Bills están teniendo una temporada difícil: se lesionó su ala cerrada Kevin Everett en una jugada muy desafortunada y casi queda sin caminar de por vida, no tienen un jugador sólido en la posición de mariscal y Lee Evans está siendo muy bien marcado por las secundarias rivales; sólo les queda Marshawn Lynch, el novato corredor que está rindiendo muy bien, y la veloz defensiva que les está dando trabajo a las ofensivas que los subestiman, como la de Dallas este lunes. Por último, queda pensar que si Dallas ganó jugando así, puede llegar al Super Bowl y devolver a la Conferencia Nacional a los primeros planos, pero la semana entrante se le cruza New England, otro equipo con récord perfecto que viene en la misma dirección que ellos. Quedan tres equipos con récord 5-0, Colts y Patriots, de la Conferencia Americana, y Cowboys de la Nacional, los de Indianapolis tienen libre la Semana 6, así que podemos llegar a la Semana 7 con un invicto por Conferencia o dos de la Americana, para que continúe marcada la tendencia de los últimos tiempos. Nosotros nos jugamos por Dallas, que demostró tener una gran personalidad en el juego con los Bills.

lunes, 8 de octubre de 2007

Semana 5: Gallinearon los Packers

Este siempre es un duelo aparte, pues Chicago y Green Bay son archirrivales de División, siempre presentan equipos muy físicos y bla bla bla. Para esta ocasión no había ni punto ni banca, los Packers con récord perfecto y los Bears muy irregulares, con récord 1-3, pero incluído un cambio de mariscal pedido por todo el mundo de este deporte (Brian Griese x Rex Grossman). Chicago había demostrado cierta recuperación en el aspecto ofensivo la semana pasada en su derrota 27-37 con los Lions (una de las peores defensivas), pero aún debían ajustar marcas en la defensiva secundaria para frenar el ataque aéreo. En fin, Green Bay venía muy afilado, Chicago muy golpeado, pero nunca se puede subestimar a un equipo con el potencial para alcanzar un Super Bowl, como lo hicieron la temporada pasada.
Los Empacadores arrancaron el partido con una marcha de 2 pases y 5 acarreos, para 82 yardas y anotación a través de DeShawn Wynn, su corredor novato reemplazante de Brandon Jackson (otro novato). El partido ya tenía un comienzo errático para los Osos, y fuera de los pronósticos, pues se preveía que Brett Favre pasaría mucho más el balón. Los Packers 7-0 en 3' 59''.
En las siguientes jugadas, Chicago intentó por tierra con Cedric Benson pero no logró nunca avanzar ante la atenta defensiva de Green Bay. Pero luego comenzaron los errores del conjunto de los Packers, forzados por la presión de la defensiva de los Bears. El receptor novato James Jones soltó y cedió dos balones, lo cual marcó definitivamente el partido, pues el nivel de confianza de Green Bay no sería el mismo, pese a que en una nueva marcha lograron colocarse arriba en las acciones 17-7 con un pase de anotación de 43 yardas de Favre a Greg Jennings. En la segunda mitad, Chicago comenzó a presionar la posición de Brett Favre, con éxito pues lo interceptaron en dos ocasiones, a través de Brian Urlacher y Brandon McGowan. A eso se le sumaron las grandes actuaciones de ambos alas cerradas, el novato Greg Olsen y Desmond Clark, que permitieron capitalizar los errores de los Packers, para redondear una excelente victoria 27-20 corriendo desde atrás contra el equipo sensación de la Liga. Habría que ver hasta dónde pueden llegar estos Bears, realmente no se los está viendo muy consistentes en defensa como el año pasado, están fallando tackles y están dejando escapar a las marcas en la defensiva secundaria. Lo único que quizás es de temer es el acecho al mariscal rival, que puede ser muy peligroso por los errores que puede generar, como en el partido de este domingo. Por lo menos, con Brian Griese se han vuelto más peligrosos en ofensiva, pero la verdad es que no tienen receptores de temer, si se los compara contra las grandes ofensivas de la NFL. Habría que ver como siguen Bernard Berrian y Muhsin Muhammad, pero por ahora no están siendo factor (anoche recibieron tan solo un balón cada uno para 10 y 17 yardas). De los Packers me gustaría decir que tienen gran potencial, pero necesitan estar más tiempo concentrados, porque los equipos con el nivel de temperamento de Chicago los pueden pasar por arriba en pocas jugadas y terminar dando vuelta las acciones, como en esta ocasión. Se dejaron estar en la segunda mitad y comenzó la catarata de errores, luego de no haber podido ampliar la ventaja en los primeros dos cuartos, por errores de los receptores.
En síntesis, los Bears son una incógnita, aún así los imaginamos en los Playoffs, por sus gran conjunto de equipos especiales y por el oportunismo que le agregaron a su juego defensivo con el brazo de Brian Griese. Por el lado de los Packers, creemos que si siguen en la senda del sacrificio lograrán ser la sensación de la temporada, pero deberán sostener su esfuerzo con muchísima concentración, porque no les sobra nada.

viernes, 5 de octubre de 2007

El Jugador del Mes (septiembre)

Fue difícil elegir al mejor, porque hay tres jugadores que están teniendo rendimientos superlativos, jugadas las primeras 4 fechas de la temporada: Brett Favre (mariscal, GB Packers), Tom Brady (mariscal, NE Patriots) y Randy Moss (receptor, NE Patriots). No queríamos dejar de mencionar a los mariscales de Green Bay y New England, pues están haciendo un gran trabajo con sus equipos, pero el que está deslumbrando es Moss. Hay varios puntos a tener en cuenta: su mejor momento había pasado hace rato en los Vikings, cuando obtuvo el premio al mejor novato ofensivo del año en 1998, donde rompió el récord de TDs en una primera temporada con 17, cuando fue convocado al Pro Bowl en 5 oportunidades, luego tuvo un mal paso por los Raiders y cayó en los Patriots siendo una incógnita total. Hoy no sólo es el gran "sleeper" de la temporada, sino que además es el mejor jugador de todos. Este año se convirtió en el primer jugador en la historia de la Liga en hacer 100+ yardas en sus primeros cuatro partidos en una franquicia nueva, totaliza 31 recepciones, 505 yardas (increíble promedio de 16,7 yardas por recepción) y tan solo 7 TDs! Es impresionante lo que está rindiendo este hombre, tal es así que ya nos preguntamos si logrará sostener este ritmo y alcanzar actuaciones como las redondeadas para los Viking entre 1998 y 2004. Nosotros creemos que sí, tiene buenos anzuelos para las marcas en Donte' Stallworth y Wes Welker, y lo tiene a Tom Brady lanzando, quizá el mejor asistidor de la Liga. Todo esto nos invita a imaginarnos a Moss MVP de la Temporada Regular, y va en serio, estamos hablando de un verdadero hombre récord. Aplauso, medalla y beso para RANDY MOSS, nuestro Jugador del Mes en NFL.com.ar

lunes, 1 de octubre de 2007

Semana 4: Previsible triunfo de los Patriots

Los Bengals, de Cincinatti, son una verdadera incógnita. Cuentan con una de las peores defensivas, recibe en promedio 32 puntos por partido, cifra que denota su altísima fragilidad defensiva, pero tiene a los mejores jugadores ofensivos de la Liga, receptores excelentes, un mariscal de primera y un gran corredor. Entonces todos los partidos se tiene la esperanza de que la secundaria rival no podrá contra los pases de Carson Palmer a Chad Johnson y T. J. Houshmandzadeh, y que posiblemente permitan yardas por los acarreos de Rudi Johnson.
Esta Semana 4 se paraban los Patriots, de New England, en la otra esquina del cuadrilátero. Un equipo que se caracteriza por contar con una defensiva de hierro, el mariscal más ganador de los últimos tiempos, el mejor receptor de la Liga y, probablemente, el Head Coach más inteligente; hablamos de Tom Brady, Randy Moss y Bill Belichick, respectivamente. Juntos significan la amenaza más importante para cualqueir equipo en la actualidad, ganaron los 4 partidos que llevan jugados, anotando en promedio por encuentro 35 puntos y recibiendo tan solo 12.
Este lunes se enfrentaba un equipo muy completo contra uno con muchas necesidades en su escuadra defensiva, que ha utilizado primeras selecciones para reforzar esta faceta de juego, pero que todavía no ha logrado resultados con su actual Coordinador Defensivo, Chuck Bresnahan. Para colmo, no pudo contar con su corredor titular, Rudi Johnson, y tuvo que recurrir al backup Kenny Watson. Aquí va una breve síntesis del encuentro entre Patriotas y Bengalíes, triunfo 34 - 13 de la visita.
La primera mitad no tuvo dominadores, inclusive se podría decir que Cincinatti no dejó jugar demasiado a New England, interceptando una vez a Tom Brady a través de Leon Hall. Pero igualmente los Patriots encontraron el camino para ponerse al frente con dos pases de anotación de su mariscal a manos de Randy Moss y Mike Vrabel, este último impresionante en su estadística como ofensivo: tiene 9 recepciones de TD sobre 9 recepciones totales en su carrera, 100 por 100 de efectividad, manos seguras en primer y gol. Luego descontó Cincinatti con un TD de T. J. Houshmandzadeh, el único del partido.
La segunda mitad, Brady jugó su partido, pasó para un TD más a Moss (totalizó 102 yardas y 2 TDs), y corrió con Sammy Morris hasta conseguir una anotación más. En cambio, Cincinatti no estuvo sólido en la zona roja y sólo pudio convertir a través del pie de Shayne Graham, con dos goles de campo. El partido estaba terminado cuando Stephen Gostkowski anotó su segundo gol de campo en el último parcial, dejando muy lejos a los impotentes Bengals.
La figura de este encuentro fue Sammy Morris, de los New England Patriots. Este corredor venía repartiéndose los acarreos con Laurence Maroney con mucha efectividad, aprovechó la ausencia por lesión del runnerback titular y tuvo un gran partido. Recibió 15 yardas y corrió para 117, anotando también un TD por esa vía. Fue la segunda vez que superó las 100 yardas en seis temporadas y realmente viene impresionando positivamente en lo que va de esta temporada, corriendo del foco al corredor titular, Maroney, que está decepcionando por su escasa efectividad.
En términos de franquicias, la conclusión que sacamos es muy clarita para uno y muy confusa para el otro: los Patriotas vienen con récord perfecto (4-0) y es imposible no imaginarlos en el Super Bowl; a diferencia de los Bengalíes (1-3) que, si quieren ingresar a la postemporada, deberán mejorar muchísimo en el aspecto defensivo o, en su defecto, hacer más puntos que el rival descuidando este aspecto, como lo hicieron con los Cafés hace dos semanas, protagonizando un verdadero shootout que tranquilamente los pudo haber tenido como ganadores. Todavía tenemos esperanzas de que pueden ganar su división, más teniendo en cuenta que los Steelers (3-1) perdieron el invicto con los Cardinals esta semana y los Ravens (2-2) perdieron con los Cafés (2-2). La semana que viene descansan, quizás allí encuentren nuevamente el foco.

Semana 4 - El partido que nadie esperaba

Cuando aquellos que jugamos futbol de fantasía vemos que en la fecha se enfrentan dos equipos como los Giants de Nueva York y los Eagles de Philadelphia, nos frotamos las manos. La razón es que se enfrentan dos pésimas defensivas y dos ofensivas que, sin ser las mejores de la liga, son muy capaces de anotar varias veces. La defensiva de los Giants había sido un verdadero colador. Sobre un total de 32 equipos rankea 31 en el juego aéreo, y 16 contra la carrera. Si a esto le sumamos que Donoban McNabb, mariscal de los Eagles, venía de despedazar a los Detroit Lions, lanzando 4 TD y 381 yardas, todo hacía prever que tendríamos un festival de anotaciones.
Sin embargo, nada de esto ocurrió: Los Gigantes dominaron de principio a fin y se alzaron con su segundo triunfo de la campaña, al derrotar a las Águilas por 16-3. El partido se caracterizó por la presión que le imprimió la defensiva de los Giants a McNabb, y por la enorme cantidad de errores de los Eagles, que recibieron 15 penalidades, que les significaron 132 yardas de pérdida –promediaban 3 por partido hasta acá-.
Luego de 3 posesiones para cada equipo que terminaron en despejes o en un gol de campo fallado por Philadelphia, los Giants aprovecharon la buena posesión inicial que tuvieron en su 4ta marcha –iniciaron en medio campo- y en solo 4 jugadas consiguieron el primer TD del juego, en un pase de Eli Manning al receptor estrella Plaxico Burress. Posteriormente, cuando parecía que los Giants iban a tomar una ventaja considerable en la primera mitad, Mnning intentó un pase a su ala cerrada Jeremy Shockey, que fue interceptado, por lo que la primera mitad concluyó con Nueva York arriba 7-0.
El segundo tiempo continuó en la misma tónica, con los Giants penetrando por donde quisieron en el flan que era a esa altura la línea ofensiva que protegía a McNabb, quien fue capturado detrás de la línea de golpeo 12 veces, 6 de ellas por el ala defensiva Osi Umenyiora –record de franquicia-, quien además provocó la pérdida de 2 balones a las Águilas.
Luego de un balón suelto, el defensivo de New York Kawika Mitchell devolvió el balón hacia la zona de anotación, lo que le dio la ventaja de 16-0 a los Giants.
Luego de un gol de campo de Philadelphia, el partido quedó sentenciado luego de que los árbitros anularán un TD de los Eagles, al declarar que el pase de McNabb fue ilegal por haber sido lanzado delante de la línea de golpeo. De esta forma, Philly pierde su tercer juego de la temporada y ve seriamente comprometida sus chances de clasificar a los playoffs. Deberá rezar para que su corredor estrella Brian Westbrook pueda volver lo antes posible –a pesar del buen partido que hizo su reemplazante Correl Buckholter, que corrió para más de 100yds- y tendrá que lograr que su línea frene a alguien para que McNabb pase la mayor parte del partido pasando el ovoide y no recibiendo golpes de sus adversarios. Por el lado de Nueva York, auspiciosa recuperación del equipo, que gana su segundo juego del año de manera consecutiva, mostrando drásticas mejorías en defensa, un amenazante juego por tierra y uno de los 3 mejores receptores de la liga en Burress. Si continúan mejorando, pueden ser un equipo de postemporada, más aun teniendo en cuenta que salvo Dallas, nadie parece ser temible en la conferencia Nacional.
El jugador del Partido: Dentro del gran partido de la defensa de los Giants, elegimos al Ala Defensiva Umenyiora, que aterrorizó a McNabb durante todo el juego. Osi fue imparable para la línea ofensiva de Philadelphia y fue el gran responsable de que los Eagles anotarán solo 3 puntos.
La decepción: La ofensiva de Philadelphia. Anotarle 3 puntos a la defensiva de los Giants, no importa lo bien que haya jugado, es inexcusable.
Lo que hay que ver: La gran recuperación de Manning, quien tras lanzar un pase que fue interceptado, corrió hacia el jugador de Philadelphia y lo obligó a salir del campo, evitando un TD. En lugar de frustrarse por el error, Manning se recompuso y evito una situación peor. Desde acá lo apaludimos.
La incógnita hacia adelante: ¿Cuál será la verdadera defensa de los Giants: la de los primeros tres partidos o la de ayer a la noche? La respuesta a esta pregunta indicará si New York avanza a los playoffs o no.